La normativa sobre tacógrafos también llega a los vehículos comerciales ligeros
El sector del transporte está experimentando importantes cambios normativos y uno de los más relevantes de 2026 afecta directamente a determinados vehículos comerciales ligeros.
Desde el 1 de julio de 2026, los vehículos comerciales ligeros con una masa máxima autorizada de 2,5 toneladas o más que realicen transporte internacional o operaciones de cabotaje deben estar equipados con un tacógrafo inteligente de segunda generación (G2V2).
La medida supone una ampliación del ámbito de aplicación de la normativa europea sobre tiempos de conducción y descanso, que hasta ahora estaba especialmente asociada a los vehículos pesados.
¿A qué vehículos afecta?
La nueva obligación no se aplica a todos los vehículos comerciales ligeros. El criterio combina principalmente el peso del vehículo y el tipo de transporte realizado.
A partir de julio de 2026, quedan incluidos los vehículos de 2,5 toneladas o más que realicen transporte internacional o cabotaje. Entre ellos pueden encontrarse furgonetas, vehículos comerciales ligeros y determinados camiones pequeños, incluidos también los vehículos eléctricos que cumplan los requisitos establecidos.
Por el contrario, la información analizada señala que existen excepciones, entre ellas los vehículos comerciales ligeros utilizados exclusivamente para transporte nacional o para el transporte no comercial de mercancías.
¿Qué supone el nuevo tacógrafo?
La incorporación del tacógrafo inteligente de segunda generación implica que las empresas y conductores afectados deberán adaptarse también a las normas europeas relativas a tiempos de conducción, pausas y periodos de descanso.
Además, se amplía el periodo de registros que los conductores deben poder presentar durante una inspección en carretera: pasa de 28 a 56 días.
Por tanto, no se trata únicamente de instalar un nuevo dispositivo. Las empresas deberán adaptar sus procedimientos y asegurarse de que sus conductores conocen correctamente las nuevas obligaciones.
¿Por qué es importante anticiparse?
La adaptación a la normativa puede requerir planificación, especialmente en aquellas empresas que cuentan con varios vehículos afectados.
Anticiparse permite organizar las instalaciones y evitar que una obligación normativa termine provocando paradas innecesarias o interrupciones en la actividad de la flota. Además, el incumplimiento puede conllevar sanciones y otras consecuencias para las empresas de transporte.
Por ello, resulta recomendable comprobar con antelación qué vehículos de la flota están afectados y qué actuaciones son necesarias para cumplir con la normativa.
Un nuevo escenario para el transporte ligero
La ampliación de la normativa refleja la evolución del transporte y el creciente papel que desempeñan las furgonetas y otros vehículos comerciales ligeros en las operaciones de distribución y transporte internacional.
Para las empresas, estar al día de estos cambios es fundamental para garantizar el cumplimiento de la normativa, la seguridad y la continuidad de sus operaciones.
En Tramotor seguimos de cerca las novedades que afectan al sector del transporte y a los profesionales que trabajan cada día con vehículos industriales.
Porque conocer las nuevas exigencias también forma parte de mantener una flota preparada para seguir en marcha.
Esta información es meramente divulgativa y, ante dudas sobre un vehículo concreto, conviene consultar la normativa vigente o a un profesional especializado.